Gastronomía
El desayuno es punto de partida del día, el arranque que permite al cuerpo mantenerse con la energía suficiente para no perderse ni uno sólo de los detalles del viaje. Y, ¿qué mejor desayuno que el de la dieta mediterránea, considerada una de las más sanas y sabrosas del mundo? El huesped de sa Màniga podrá disfrutar de un desayuno preparado en sus fogones con productos de la tierra, como las típicas panades o cocarrois, o las cocas saladas y dulces. Podrá saborear el pa amb oli, una de las formas más tradicionales, comunes y sabrosas de convertir el desayuno en un placentero acontecimiento. Y todo ello, acompañado con zumo de las naranjas propias, café, té, y cualquier otra necesidad particular.
Pero no sólo de desayunar vive el viajero. La cena es otro de los momentos en los que el Mediterráneo hace acto de presencia en la mesa de sa Màniga. Avisando a los propietarios con antelación, podrá saborear los platos caseros más tradicionales, con ingredientes de mercado y de la propia huerta, tan arraigados a cada una de las temporadas.
Su estómago agradecerá la cocina de sa Màniga. El resto de sus sentidos también.
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